No, el BIM no es nada de esto

Seguro que conoces ese célebre aforismo de Albert Einstein que dice que es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Con ella este ilustre científico alertaba sobre el peligro de ciertos estereotipos e imágenes creadas que se daban por ciertas sin serlo en absoluto.

Por eso nosotros queremos inaugurar nuestro blog rompiendo algunos de los tabúes que rodean al BIM y que provocan que más de un profesional todavía sienta ciertos recelos en relación a una metodología de trabajo que ha llegado para quedarse. Así, los argumentos que manejan los detractores del BIM son tan diversos como inciertos. Vamos a desmontarlos uno a uno:

  1. El BIM consume mucho más tiempo

Todos hemos escuchado que «eso del BIM» requiere mucha mayor dedicación y que ralentiza el trabajo pero nada más lejos de la realidad: los ciclos de vida del proyecto se acortan al tiempo que se minimiza la posibilidad de errores e incomprensiones ya que se agrega la mayor cantidad de información posible al modelo desde las primeras etapas. Por ello, la mayor carga de tiempo que puede exigir en la fase de preparación se recupera con creces en las fases posteriores.

  1. El BIM solo se usa en grandes proyectos

Otro de los estereotipos más anclados es el que restringe el papel del BIM a iniciativas de gran envergadura. Sin embargo, los beneficios de adoptar este enfoque se perciben a todos los niveles, desde las construcciones e infraestructuras de mayor tamaño a aquellas de menores dimensiones. De hecho, el BIM puede ser un aliado para pequeñas oficinas, que pueden exhibir soluciones sofisticadas ante sus clientes.

  1. El BIM es demasiado difícil

Toda innovación metodológica y tecnológica supone, de entrada, un gran temor a que el esfuerzo por aprender y familiarizarse con esta destreza sea en vano. Sin embargo, las ventajas que se logran (reducción de costes, mayor productividad, mayor precisión en tiempos de entrega o el menor impacto ambiental) compensan con creces la formación que requiere. Además, la existencia de programas como los que propone BIM Skills permiten un aprendizaje progresivo y gradual en el que el alumnado siempre es el protagonista.

  1. El BIM no es más que una representación en 3D

Dejamos para el final el que, probablemente, sea el estereotipo más consolidado: el BIM es una simple representación de un edificio 3D. Lo cierto es que el 3D no es la única dimensión del BIM, sino que cada modelo incorpora otras dimensiones como el 4D, 5D, 6D y 7D. En ese sentido, lo que hace único a esta práctica es que gestiona la información en su esencia ya que, basándose en un modelo digital, incluye información gráfica y no gráfica que van más allá que la mera visualización de un modelado geométrico.

Ahora que ya sabes que el BIM agiliza tu gestión de tiempos, que es susceptible de ser usado en todo tipo de proyectos y que se puede aprender sin especial dificultad, ¿a qué esperas para especializarte?

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